jueves, 30 de julio de 2015

TE QUIERO PERO... HACES LLOVER!!!



Cuando escucho la canción de Malú “Haces Llover” automáticamente pienso en lobito. No sé cómo explicarlo. ¿habéis conocido alguna vez a alguien que “haga llover”? Lobito era así conmigo. Desde el día que nos conocimos, su personalidad me atrapó. Es un tío muy inteligente, introvertido… divertido “a su manera”, y como yo, con tendencia “a la melancolía” por llamarlo de alguna forma.

Lobito es una de esas personas que enganchan. Jamás me han atraído los chicos del tipo “cachorro desvalido” que necesita protección, supongo que para todo hay una primera vez. No paraba de repetir lo independiente que era y lo solitario pero al mismo tiempo, me llamaba constantemente. Le quise y le quiero mucho, pero teñía mis días de gris. No sé cómo explicar la sensación de tristeza que me invadía muchos días por/con él, y no le culpo, aunque lo niega, tiene depresión (además de ser bastante hipocondriaco). En varias de nuestras charlas, le sugerí que buscase ayuda profesional, creo que le habría venido bien. Sencillamente se boicotea, boicotea la posibilidad de ser feliz siempre. Lo hizo cuando tuvimos nuestra breve “historia”, y lo hizo el verano pasado cuando nos habíamos vuelto inseparables y decidió (“porque le daba miedo lo mucho que me necesitaba”) empezar una relación con alguien con quien no quiso estar en ningún momento, pero pese a eso, estuvo con ella medio año. Y mientras se lamentaba conmigo de no poder dejarla, de lo triste que estaba y lo mucho que sufría… Antes de empezar con el chico con el que estoy (sí, habéis leído bien, tengo pareja…os debo varios posts!!!!) le escribí. Le dije que estaba empezando a conocer a alguien, y que me daba algo de pena pensar que las cosas cambiarían en cierta medida entre nosotros, aunque obviamente, seguiríamos siendo amigos. Me escribió que se alegraba mucho por mí y bla bla bla. Esas semanas le noté raro, ansioso… en nuestras charlas estaba mucho más cariñoso que de costumbre, y tenía más “necesidad” de quedar conmigo, de verme…de hablar. Nuestras conversaciones de horas se multiplicaron… y sabía que algo le pasaba. Lo negó hasta que no pudo más, y me dijo que se había dado cuenta que estaba enamorado de mí. Tarde como siempre. Aunque me dolía dejar atrás esa etapa, fue lo mejor. Aposté por la persona con la que estoy por un puro ejercicio de egoísmo, de superviviencia. Al igual que lobito, soy una persona con tendencia a la melancolía, y teniendo una relación tan intensa como teníamos, sólo conseguía estar mucho más triste porque como dice la canción:

Porque haces que el cielo se vista de negro.
Haces llover.
Haces que se me empapen las penas de llanto.
Haces llover.
Haces en mi tan solo eneros.
Eneros nada más


jueves, 11 de junio de 2015

EL PERRO DEL HORTELANO, NI COME NI DEJA COMER...

¿Dónde nos habíamos quedado en mis aventuras con lobito?

Vale, ya… recuerdo que os hablé de uno de mis mejores amigos, que antes fue rollete, que me la jugó yéndose con otra el primer fin de semana que me fui de la ciudad pero que luego se reconvirtió a una persona muy importante en mi vida.

Cuándo os contaba que pasábamos mucho tiempo juntos, de hecho, prácticamente todo el tiempo que teníamos libre, más llamadas interminables… varios de vosotros preguntabais que pasaría cuando se echase novia… pues tachánnnnnnnnnnnnnnnnnn!!! Al poco tiempo se echó novia. De repente recibo una llamada suya muy nervioso, respondo y sólo escucho “tú y yo qué somos?”. Tardé un rato en responder, no sé si porque la pregunta me pilló completamente por sorpresa, o si porque ni yo sabía la respuesta. “Amigos” respondí… “Pero sólo amigos?” “Sí, creo que sí”

Confieso que me costó asimilar que ya no estaba tan presente en mi vida porque estaba demasiado acostumbrada a tenerle a mi lado, a tenerle en el día a día… lo pasé mal al principio pero me alegraba pensar que él había encontrado a una persona con la que quisiese pasar su tiempo, por la que quisiese apostar… los meses pasaron, seguimos teniendo contacto pero con menos frecuencia obviamente, pero seguimos siendo grandes amigos. Todo parecía seguir un cauce natural…hasta ahora, que yo he conocido a alguien… ahora TODO ha cambiado. Ahora de repente, se ha dado cuenta de que soy la mujer de su vida, dos años después y sólo porque ahora ve y siente que me pierde.

lunes, 6 de abril de 2015

MOMENTO DE PONER ORDEN EN MI VIDA...

Sé que estoy desaparecida desde hace meses pero a veces la vida nos da sorpresas desagradables y no tenemos otro remedio que aguantar el temporal, cruzar los dedos, y esperar a que pase, si pasa.

Pocos días antes de Navidades nos dieron la noticia de que mi padre tenía cáncer, y que justo en esos días le harían una intervención...así empezaron los días que se suponían de celebración y que obviamente, en nuestro caso no lo fueron. La intervención fue los primeros días de enero y tuvo tan mala suerte que por un error médico que reconocieron tiempo después, mi padre tuvo una infección que se le extendió a la sangre, con fiebres altísimas, delirios y muchísimo dolor. Casi tres meses en el hospital ingresado, en mi caso, días de comer poco, irme corriendo de la oficina al hospital, del hospital a la oficina, e intentando escaparme un ratito cuando podía a hacer algo de deporte y despejarme, aunque era imposible, un caos.

Y en esos terribles momentos me di cuenta de muchas cosas, de la familia que tengo, que no dejaron de apoyarnos ni un momento, de algunos amigos que estuvieron de manera incondicional aunque la mayoría de los días yo estaba insoportable con los nervios… y por supuesto, el grupo de whatsapp de tuiteros anónimos  (niños, gracias, habéis estado cada día al otro lado del teléfono dándome ánimos o simplemente preguntando cómo iba todo, sois geniales!)

Parece que el temporal se está yendo… crucemos los dedos para que así sea, ahora es el momento de poner orden a mi vida  y pronto volver por aquí a contaros mis aventuras…que os echo de menos! 

domingo, 5 de octubre de 2014

¿TIENE O NO INTERÉS? THAT IS THE QUESTION


Hace un mes y pico conocí a un chico de fiesta. Yo estaba con un grupo de gente y él al otro lado de la barra del mismo bar. Me fui a la entrada a charlar con una amiga y él apareció por allí, se iba, se volvió y me dijo que antes de irse a casa quería presentarse. Se quedó hablando un rato con nosotras y cuando ya se despedía me pidió el teléfono. Al día siguiente me escribió un mensaje. Y desde entonces… así estamos. Intercambio de whatsapps cada cierto tiempo (tres/cuatro veces por semana).

Confieso que me tiene algo descolocada. A veces creo que es falta de interés por su parte, y que simplemente le caí bien. Y otras veces tiene detalles geniales (como grabar un vídeo de una puesta de sol preciosa que vio y enviármelo porque se ha acordado de mi). Es cierto que no vivimos en la misma ciudad, hay una hora en coche aproximadamente de distancia, y que él ahora mismo y hasta final de mes está en paro (empieza a currar en noviembre pero lleva cuatro meses sin cobrar), pero si hay ganas de ver a la otra persona, lo propones o eso creo yo, además, que yo tengo libres los findes, y podría acercarme sin problema.

A veces se pone a hablarme de planes para cuando ya curre (entiendo que juntos, pero tampoco lo tengo claro!), que “si hay un balneario genial del que me han hablado que tiene una pinta estupenda, estaría bien ir ¿verdad?” “no conozco tú ciudad, y me apetece pasarme un finde por ahí, ¿me harías de guía?” ...pero luego lo mismo que muestra interés, tengo la sensación de que pasa completamente (un día se despidió con un "qué maja,un abrazo" que me dejó loca). O quizás es que ese es “su ritmo”. Mis amigas dicen que ni le responda a los whatsapps, que es un “sin sangre” y quizás tengan razón…aunque a mi por lo que hemos hablado me cae genial, aunque es cierto que con el paso del tiempo, pues se me apagan un poco las ganas.

Tampoco me quita el sueño… pero a veces me gustaría poder preguntarle directamente y aclarar el tema.