viernes, 18 de diciembre de 2015

CÓMO TENER NOVIO Y NO MORIR EN EL INTENTO




Episodio 1: Cómo tener novio y no morir en el intento. Creo que voy a hacer una saga!

Todo esto de tener novio me tuvo en un sinvivir los primeros meses! Si tenéis en cuenta que nunca había tenido uno, pues seguro que me entenderéis! De repente, alguien se quedaba a dormir… qué mal! Entre que yo era insomne y que ronco a veces, sí, ronco… sé que a nadie le gusta reconocerlo pero no voy a mentir. Y yo que pensaba, pobre chaval, no va a pegar ojo, va a pasar de mi por OSO. Pues no. Él jamás se ha quejado de eso. Sí dice que ronco a veces, no siempre, pero no le molesta. FLIPO.

El trauma más grande vino antes de vivir juntos, nos fuimos tres días de fin de semana. Sé que hablar de estas cosas no está bien, pero cuando llega el fatídico momento de “hacer de vientre” “defecar” o “cagar” es un horror. Y peor si la habitación tiene el baño mal aislado. De esos con mamparita y no puerta! ¿Quién demonios pensará que eso es una buena idea? Por mucha confianza que se tenga no se quiere escuchar ruidos de tu pareja (y menos olores, si he puesto olores, que no todos tenemos culosanto y cagamos flores). Me pasé los dos primeros días sin ir al baño de la tensión, o aprovechando en los bares…o peor, con la típica excusa cuando salíamos de la habitación de “uy, cariño, espera un segundo aquí en recepción, que me he dejado algo en la habitación, vengo volando” y allí que yo me sentaba más tranquila. Ahora que vivimos juntos esto se ha complicado más. Él no tiene problema en decir que va a ir a “hacer de vientre”, es más juraría que disfruta contándomelo! Yo sin embargo sigo siendo Judini, y me invento excusas para ir al baño o aprovecho cuando él está haciendo otra cosa.

El otro día apareció en casa, yo pensaba que no vendría hasta unas horas más tarde así que había aprovechado para hacerme mascarillas… y depilarme el bigote, tachánnnnnnnnnn. “Cariñooooooooo… ya estoy en casa”… no tuve tiempo de reaccionar… “qué demonios te ha pasado en la cara?”, “está muy rojo?” “hombre, pues si” “vale, es que me he depilado el bigote” y él “ah vale”ah vale?? Eso es todo?? ¿No hay risitas ni nada?? Supongo que yo le doy mucha más importancia a esas cosas que él

¿A vosotros os da corte que vuestras parejas os vean en situaciones así? Creo que soy un bicho raro porque varias amigas me han contado que ellas pueden estar cagando delante de sus parejas o que no les importa que las vean depilándose "sus partes", en cambio a mi me parece que es perder un poco "el misterio"...

lunes, 16 de noviembre de 2015

Y DE REPENTE...PARECE SER QUE TENGO NOVIO!



Chica treintañera, soltera convencida y sin ganas de conocer a nadie, conoce a un grupo nuevo de gente, entre ellos un chico. Durante un par de meses, se ven a diario para ir al gym y poco más. Un día esa chica se agarra un melocotón-melopea de toda la vida y acaba liándose (unos besos ehhh)  con el chico. Pocos recuerdos tenía al día siguiente (Jagemeister es el mal…lagunas de horas…horror!!!!).

Bueno, que me voy por las ramas. Resulta que de repente él al día siguiente está encantado con lo que pasó (hombre yo también, no muy orgullosa por el estado lamentable en el que iba, pero no me arrepentía). Me dice cosas cómo que a él le gustaría intentar algo conmigo, casi entro en shock (igual la resaca influía!) y bueno, la falta de costumbre. No es muy común que un chico “lo tenga tan claro!” (sin ofender ehhhhh…). El caso es que yo le dije que mejor “lo íbamos viendo” (vamos, en confianza, que me hice caquita, esto es así!)

Al pertenecer al mismo grupo, pues al principio a mí se me hacía raro, pero raro de “cómo demonios lo saludo?” “dos besos? Uno?” Los primeros días parecía que alguno de los dos tenía alguna enfermedad contagiosa o algo porque casi ni nos rozábamos en público.

Como ya os comenté en otro post, a los pocos días de que esto pasase, mi padre ingresó en el hospital, y en ese momento él sin que se lo pidiese, se convirtió en un gran apoyo para mí, cuidándome ya que yo apenas comía y no dormía. Me preguntaba constantemente como iba todo, y se plantaba en casa con la cena, bombones o chuches para animarme. Y poco a poco me fue ganando. Y ganando territorio. Un día dijo que quería dejar una taza suya de desayuno, y lo siguiente que recuerdo es encontrar ropa suya en mi armario colgada…salí corriendo de la habitación “oyeeeeeeeeeee… por aquí si que no paso!!! Me estás invandiendo!!!! Mi armario es sagrado!!!!” Él me miraba y se moría de la risa.  Y yo “no te rías!! Has empezado con una taza inocente y ya hay camisetas y chaquetas colgadas!”. Siguió riéndose y no me tomó muy en serio porque a los 5 meses se había mudado a mi casa. (Eso sí, mi armario sigue siendo un espacio libre de Novio, él tiene su ropa en el armario de la otra habitación!)

Esto de tener novio se me hace raro. Muy raro. Seguiré informando. (Me costó la vida reconocer que tenía novio y referirme a él como MI NOVIO... ¿yo con novio? Primera vez en 36 años!)

jueves, 5 de noviembre de 2015

AMIGA ¿CELOSA?

Supongo que siempre he sido la amiga que está ahí, la que nunca se echaba pareja, siempre soltera y sin interés en tener pareja, pero parece que cuando de repente soy yo la que se echa pareja, no sólo lobito actúa de forma extraña.

Mi amiga Irene siempre ha querido tener pareja, es una de estas personas que salen de una relación (sea larga o corta) y a las dos semanas está en otra. Tiene una etapa de duelo y luto donde se acaba el mundo ¿qué he hecho mal? Llora y patalea… que le dura entre dos o tres días (esto es algo que admiro mucho de ella, sufre mucho, sin medida... esos días pero se recupera a una velocidad de vértigo. Busca el amor desesperadamente, no lo critico). Irene y yo hablábamos casi a diario por whatsapp, por lo general nuestras conversaciones versaban en sus nuevos fiches, el nuevo novio y esas cosas. A mí me encantaba escucharla porque en parte vivía esas historias de amor como quien ve una telenovela. De repente, yo empecé con mi novio.. Cuando se lo conté a ella noté una respuesta que no me esperaba, como frialdad, ni preguntó ni nada… y casi como que daba la impresión de que le molestase. No quise darle mayor importancia. Como ya os conté, mis inicios con este chico coincidieron en el tiempo con mi padre hospitalizado “bastante” grave, casi no tenía tiempo entre currar y el hospital y el (maldito) whatsapp ni lo miraba. De repente, si no le respondía en un par de horas, o estaba conectada (por dios, si toco el móvil y estoy intentando mirar emails a veces aparezco como en línea, pero no lo estoy!!!!) me llegaban mensajes del tipo “estás en línea y no me respondes?” “me parece muy fuerte que lo hayas leído y no hayas dicho nada”. Los primeros días intenté no mosquearme. Le explicaba que en el hospital no estaba pendiente del móvil, que a veces si veía que llegaban mensajes pero no estaba para eso. Pasaron las semanas, y sus mensajes empezaron a ser del tipo “supongo que estás muy ocupada ahora” pero casi nunca me preguntaba por mi padre y cuando yo le empezaba a contar alguna vez lo mal que estaban las cosas, ella me preguntaba por el chico. Hasta pasados cuatro o cinco meses ni decía que era mi novio si me preguntaban (y eso que nos veíamos a diario y que él desde el primer día me dijo que quería intentarlo conmigo ya que antes fuimos amigos). Y cuando hablando con ella me referí a él como mi novio va ella y me dice “hombre, ¿pero ya es tú novio??? Qué fuerte!” esto viniendo de alguien que dice que tiene novio a los dos días de conocerle y ya está planeando donde vivirán, pues me sorprendió mucho.  Pero lo peor fue pero cuando se me ocurrió que me gustaría que lo conociese, yo había quedado para cenar con una amiga y con mi novio, y le dije que se viniese. Les había hablado a los dos de lo majísima que era y lo mucho que la apreciaba. Estuvo borde, maleducada…seca. Jamás la había visto así. De hecho los dos me dijeron cuando se fue “se nota que no le hemos caído nada bien”

Al final las cosas empeoraron, en vez de encontrar un apoyo en ella (porque yo lo estaba pasando francamente mal…tan mal que pensé que físicamente no iba a soportarlo), sólo encontraba reproches, pero reproches que tenían más que ver con que yo tuviese pareja… no entendía nada. Al final pues después de unos meses me cansé, me cansé de justificar que no puedo responder a un whatsapp inmediatamente.

Igual soy yo la rara (que lo soy, y mucho)…pero a mi esta reacción me pareció de lo más extraña. Por desgracia, el tiempo pasa y hace meses que no hablamos ya.

jueves, 30 de julio de 2015

TE QUIERO PERO... HACES LLOVER!!!



Cuando escucho la canción de Malú “Haces Llover” automáticamente pienso en lobito. No sé cómo explicarlo. ¿habéis conocido alguna vez a alguien que “haga llover”? Lobito era así conmigo. Desde el día que nos conocimos, su personalidad me atrapó. Es un tío muy inteligente, introvertido… divertido “a su manera”, y como yo, con tendencia “a la melancolía” por llamarlo de alguna forma.

Lobito es una de esas personas que enganchan. Jamás me han atraído los chicos del tipo “cachorro desvalido” que necesita protección, supongo que para todo hay una primera vez. No paraba de repetir lo independiente que era y lo solitario pero al mismo tiempo, me llamaba constantemente. Le quise y le quiero mucho, pero teñía mis días de gris. No sé cómo explicar la sensación de tristeza que me invadía muchos días por/con él, y no le culpo, aunque lo niega, tiene depresión (además de ser bastante hipocondriaco). En varias de nuestras charlas, le sugerí que buscase ayuda profesional, creo que le habría venido bien. Sencillamente se boicotea, boicotea la posibilidad de ser feliz siempre. Lo hizo cuando tuvimos nuestra breve “historia”, y lo hizo el verano pasado cuando nos habíamos vuelto inseparables y decidió (“porque le daba miedo lo mucho que me necesitaba”) empezar una relación con alguien con quien no quiso estar en ningún momento, pero pese a eso, estuvo con ella medio año. Y mientras se lamentaba conmigo de no poder dejarla, de lo triste que estaba y lo mucho que sufría… Antes de empezar con el chico con el que estoy (sí, habéis leído bien, tengo pareja…os debo varios posts!!!!) le escribí. Le dije que estaba empezando a conocer a alguien, y que me daba algo de pena pensar que las cosas cambiarían en cierta medida entre nosotros, aunque obviamente, seguiríamos siendo amigos. Me escribió que se alegraba mucho por mí y bla bla bla. Esas semanas le noté raro, ansioso… en nuestras charlas estaba mucho más cariñoso que de costumbre, y tenía más “necesidad” de quedar conmigo, de verme…de hablar. Nuestras conversaciones de horas se multiplicaron… y sabía que algo le pasaba. Lo negó hasta que no pudo más, y me dijo que se había dado cuenta que estaba enamorado de mí. Tarde como siempre. Aunque me dolía dejar atrás esa etapa, fue lo mejor. Aposté por la persona con la que estoy por un puro ejercicio de egoísmo, de superviviencia. Al igual que lobito, soy una persona con tendencia a la melancolía, y teniendo una relación tan intensa como teníamos, sólo conseguía estar mucho más triste porque como dice la canción:

Porque haces que el cielo se vista de negro.
Haces llover.
Haces que se me empapen las penas de llanto.
Haces llover.
Haces en mi tan solo eneros.
Eneros nada más